
La ratificación del Acuerdo de Asociación Mercosur–Unión Europea y la sanción de la Ley de Modernización Laboral, que incorpora el Régimen de Incentivo a Medianas Inversiones (RIMI), marcaron un punto de inflexión para el entramado productivo argentino. Así lo expresaron las principales Bolsas de Cereales y de Comercio del país, que destacaron la convergencia de ambas decisiones como una señal clara hacia la competitividad y la inserción internacional.
Las entidades firmantes —la Bolsa de Cereales de Bahía Blanca, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, la Bolsa de Cereales de Córdoba, la Bolsa de Cereales de Entre Ríos, la Bolsa de Comercio de Chaco, la Bolsa de Comercio de Rosario y la Bolsa de Comercio de Santa Fe— manifestaron su beneplácito ante un escenario que, aseguran, consolida reglas claras, previsibilidad e incentivos concretos para la inversión y el empleo formal.
Desde su perspectiva, la modernización laboral fortalece la seguridad jurídica y promueve la formalización del empleo, reduciendo distorsiones que impactan sobre la productividad. Entre los puntos destacados, mencionaron la disminución de cargas sociales y la generación de condiciones más favorables para la creación de trabajo genuino.
En paralelo, el RIMI se presenta como una herramienta orientada a dinamizar la inversión en bienes de capital y la actualización tecnológica. El objetivo es claro: impulsar las cadenas de valor y mejorar la competitividad sistémica en un contexto global cada vez más exigente.
El acuerdo con la Unión Europea, en tanto, amplía el acceso a mercados de alta demanda y estándares rigurosos, lo que abre nuevas oportunidades para exportaciones con mayor valor agregado. Para las Bolsas, esta combinación de reformas internas y apertura externa define el rumbo del modelo económico y productivo argentino hacia un esquema más competitivo, federal y orientado al crecimiento sostenible.
“El país avanza en la eliminación de sesgos anti-productivos y en la promoción de empleo formal y genuino”, señalaron en el comunicado conjunto, al tiempo que destacaron que Argentina se proyecta al mundo con mayor previsibilidad, inversión y trabajo formal.
La visión del Consejo Agroindustrial Argentino
El Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) también celebró la ratificación del acuerdo Unión Europea–Mercosur en el Senado de la Nación. Desde la entidad subrayaron que esta decisión “demuestra que Argentina es un país serio y creíble para celebrar acuerdos de libre comercio a través del bloque”.
Para el CAA, la agroindustria es uno de los sectores más competitivos del país y el desafío será capitalizar este acuerdo para potenciar al máximo la capacidad exportadora. En esa línea, remarcaron que el nuevo escenario internacional puede convertirse en una plataforma estratégica para ampliar mercados y consolidar la presencia argentina en el comercio global.
Asimismo, el Consejo celebró la aprobación final de la Ley de Modernización Laboral y Promoción de Inversiones. Desde la entidad señalaron que continuarán trabajando en reglamentaciones efectivas que aporten claridad y transparencia, con el objetivo de que la norma impulse empleo, inversión y exportaciones.
En conjunto, el mensaje del sector agroindustrial es claro: competitividad, previsibilidad e inserción internacional no son consignas aisladas, sino pilares de un nuevo escenario para la Argentina productiva.

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