7 de abril de 2026

Portal Agropecuario

El Campo por todos los medios

CDV redobla su apuesta por la sanidad inteligente y proyecta expansión global desde la ganadería argentina

La compañía acompaña el crecimiento de la raza Braford y avanza con una nueva planta habilitada para abastecer mercados exigentes como Europa y Estados Unidos

En un contexto donde la eficiencia productiva se vuelve cada vez más determinante, la sanidad animal vuelve a posicionarse como uno de los pilares centrales de la ganadería argentina. En ese camino, el laboratorio CDV reafirma su compromiso con el sector, acompañando eventos estratégicos y fortaleciendo su desarrollo tecnológico con una mirada puesta tanto en el mercado local como en la expansión internacional.

Durante su participación en un evento vinculado a la raza Braford, Guillermo Fossatti, médico veterinario de CDV, destacó la importancia de este tipo de encuentros para consolidar el crecimiento de una genética que busca expandirse más allá de su tradicional zona de influencia en el norte del país. La intención de la raza de ganar presencia en regiones como la provincia de Buenos Aires refleja una dinámica de crecimiento que también interpela a la sanidad.

En ese marco, Fossatti volvió a poner sobre la mesa un concepto clave: la sanidad inteligente. Según explicó, la producción ganadera se sostiene sobre cuatro pilares fundamentales —nutrición, genética, sanidad y manejo— que deben funcionar de manera integrada. Dentro de ese esquema, la prevención ocupa un lugar central, especialmente en un escenario donde la eficiencia productiva ya no es una opción sino una necesidad.

La mirada del especialista también se apoyó en el momento que atraviesa la actividad. Con precios firmes y márgenes que acompañan, consideró que es una oportunidad concreta para que el productor invierta en su sistema productivo. Desde mejoras en instalaciones hasta la implementación de planes sanitarios más eficientes, cada ajuste puede traducirse en un salto significativo en los resultados.

En términos productivos, Fossatti fue claro: pequeñas correcciones en el manejo pueden generar mejoras de entre un 10 y un 15% en la tasa de destete, un indicador que históricamente se mantiene en torno al 60% y que, según planteó, ya debería ser superado. En ese sentido, insistió en la necesidad de profesionalizar la gestión de los establecimientos, entendiendo cada campo como una empresa que requiere planificación, objetivos y seguimiento.

Pero el presente de CDV también se proyecta hacia adelante. La reciente finalización de su Planta 3, ya habilitada por SENASA, marca un punto de inflexión en la capacidad productiva del laboratorio. Según detalló Fossatti, durante el segundo semestre de 2026 comenzarán a salir los primeros lotes de nuevas vacunas, con un doble objetivo: abastecer la demanda interna y avanzar sobre mercados internacionales altamente exigentes.

La apertura hacia destinos como Europa y Estados Unidos implica un salto cualitativo en términos de estándares. En ese sentido, explicó que mientras en Argentina rigen las normas GMP de buenas prácticas de manufactura, el mercado europeo exige certificaciones aún más estrictas, como las normas PIC/S, consideradas el máximo nivel en auditorías y control de calidad. El desafío, aseguró, ya está en marcha.

Además de consolidar su presencia en bovinos, CDV trabaja en la ampliación de su portfolio hacia otras especies, incluyendo pequeños animales, equinos y porcinos, en línea con una estrategia de diversificación que busca posicionar a la empresa en distintos segmentos del mercado veterinario.

El vínculo con la Asociación de Criadores de Braford es otro de los ejes destacados en esta etapa. Con más de cuatro décadas de trayectoria compartida, la articulación entre genética y sanidad se consolida como una herramienta clave para mejorar los índices productivos y potenciar el desarrollo ganadero en distintas regiones del país.

En paralelo, también surgen novedades en materia sanitaria. Fossatti se refirió a los cambios en la normativa de brucelosis, que ahora permite la aplicación de la vacuna RB51 en establecimientos negativos, no solo ante la presencia de casos positivos. Esta modificación amplía las herramientas preventivas disponibles para los productores, siempre bajo la supervisión de un veterinario y con un adecuado estatus sanitario del rodeo.

Con un escenario favorable para la ganadería, pero también con mayores exigencias en eficiencia y competitividad, desde CDV el mensaje es claro: invertir en sanidad no es un costo, sino una decisión estratégica. Y en ese camino, la combinación de tecnología, prevención y planificación aparece como la clave para dar el próximo salto productivo.