24 de febrero de 2026

Portal Agropecuario

El Campo por todos los medios

El pequeño productor porcino, en jaque

La Cámara Argentina de Pequeños y Medianos Productores Porcinos advierte sobre concentración, importaciones y precios que no cubren costos

La Cámara Argentina de Pequeños y Medianos Productores Porcinos (CaPEMppor) manifestó su preocupación por la situación que atraviesa el eslabón primario de la cadena porcina en Argentina, particularmente el segmento de pequeños y medianos productores, al que define como el más débil —y al mismo tiempo más numeroso— del sistema productivo.

Desde la entidad sostienen que la cadena de valor porcina presenta profundas diferencias internas en escala, acceso al crédito, visibilidad pública y poder de lobby. En ese escenario, los productores primarios concentran la mayor generación de empleo directo, pero cuentan con menor capacidad de defensa frente a los procesos de concentración y a la presión de las importaciones.

Para la Cámara, debilitar este segmento no es solo un problema sectorial, sino un error estratégico que impacta en el arraigo rural y acelera el éxodo hacia las grandes ciudades.

Dos urgencias señaladas por la entidad

CaPEMppor identifica dos ejes críticos:

  1. La sustitución del productor argentino.
  2. La formación del precio de referencia del capón en pie.

Sustitución productiva y avance de importaciones

Según la Cámara, el proceso de sustitución del productor nacional es consecuencia de años de falta de políticas productivas consistentes. En una primera etapa se consolidó un modelo primario concentrado y de capital intensivo. Posteriormente, advierten, se avanzó hacia una segunda etapa caracterizada por la sustitución por importación.

La entidad también cuestiona el rol de la industria del chacinado como principal demandante de carne porcina importada, señalando que los argumentos utilizados para justificar esa sustitución no siempre se apoyan en criterios científicos verificables.

En relación con la competitividad de los productos importados, la Cámara sostiene que la explicación radica en esquemas de subsidios externos que distorsionan el comercio. En ese sentido, plantea que el debate actual debe centrarse en la equidad de los intercambios y no solo en su formal legalidad.

CaPEMppor rechaza que existan ventajas estructurales insalvables en otros países y afirma que el productor argentino cuenta con el mismo conocimiento técnico y capacidad productiva. “El desarrollo nacional debe incluir a los pequeños y medianos productores”, remarcan desde la entidad.

Precio del capón en pie: la variable crítica

Para el eslabón primario, el precio del capón en pie es la variable determinante. La Cámara cuestiona que el precio de referencia PROMAG, que en 2025 aumentó apenas 12,22%, no haya acompañado la evolución de los costos productivos.

En contraste, destacan que durante el mismo período el maíz subió 50,79%, la soja 75,44%, los combustibles 39,5%, el IPC 31,5% y el pollo en pie 35%.

Para la entidad, esta brecha demuestra que el precio de referencia no garantiza una renta cierta, positiva y proporcional para el productor primario. Por el contrario, consideran que la distribución del valor en la cadena durante 2025 resultó desfavorable para el eslabón más pequeño.

Reclamo por transparencia

Finalmente, la Cámara Argentina de Pequeños y Medianos Productores Porcinos sostiene que es indispensable definir un precio de referencia transparente, técnicamente sólido y representativo de los costos reales de producción.

“El debate excede lo sectorial: involucra empleo, arraigo y soberanía productiva”, concluyen desde CaPEMppor.