25 de febrero de 2026

Portal Agropecuario

El Campo por todos los medios

Costos en alza y precio rezagado: la ecuación que asfixia al productor porcino

La Cámara de Pequeños y Medianos Productores advierte que mientras la inflación fue del 31,5% en 2025, insumos clave subieron hasta 75% y el capón apenas 12,22%.

El eslabón primario de la cadena porcina atraviesa una situación que, según la Comisión Directiva de caPEMppor, resulta cada vez más difícil de sostener. Con números en la mano, la entidad expuso las principales variables económicas que impactaron sobre la producción durante 2025 y que permiten dimensionar el desfasaje entre costos e ingresos.

La inflación anual medida por IPC fue del 31,5%. Sin embargo, varios de los componentes centrales del esquema productivo registraron subas muy superiores.

El índice de arrendamiento pasó de 2.471,87 pesos a fines de diciembre de 2024 a 4.151,33 pesos en enero de 2026, lo que implica un incremento anual del 67,94%.

En el caso del maíz Rosario, insumo estratégico para la alimentación, el valor saltó de 187.000 pesos a 281.970 pesos entre fines de 2024 y fines de 2025, marcando un aumento del 50,79%. La soja Rosario (poroto) mostró una variación aún más pronunciada: de 285.000 pesos a 500.000 pesos en el mismo período, lo que representa un 75,44% de incremento.

A estos aumentos se suman los insumos sanitarios y alimentos balanceados. La dosis Circo Myco pasó de 1.476,48 pesos a 1.787,74 pesos (21,08%), mientras que la Fase 0 subió 17,74% y la Fase 1 un 8,64%.

El gasoil también tuvo un impacto significativo en la estructura de costos. Entre enero y diciembre de 2025, el valor pasó de 1.310 pesos a 1.828 pesos, con una suba anual del 39,5%.

Frente a este escenario, el precio del capón PORMAG —referencia central para el productor que vende en pie— pasó de 1.800 pesos a 2.020 pesos entre diciembre de 2024 y diciembre de 2025. El incremento fue de apenas 12,22%, muy por debajo de la inflación y lejos de la evolución de los principales insumos.

La entidad también menciona que el incremento anual de la renta que recibe un productor avícola integrado fue del 35%, dato suministrado por Cabaña Avícola Feller, como elemento comparativo dentro del sector agropecuario.

Desde la cámara aclaran que consideran “productor primario relevante” a todo aquel que vende la totalidad de su producción en pie, es decir, cuya rentabilidad depende directamente del precio del capón. En este esquema, la referencia del capón en pie define los ingresos del negocio y, por lo tanto, su viabilidad.

Los números expuestos muestran una brecha creciente entre costos e ingresos. Mientras los insumos estratégicos y variables estructurales escalaron muy por encima del IPC, el precio de venta del producto final quedó sensiblemente retrasado. Una ecuación que, según advierten desde el sector, compromete la sustentabilidad económica del productor porcino primario.