
La primera jornada organizada por Pitayuí mostró avances concretos en tecnología, producción y mercado para esta fruta tropical emergente en Argentina. Participaron profesionales de distintas regiones y se lanzó la primera zafra de pencas enraizadas para nuevos huertos.
Concordia fue escenario de un encuentro que marcó un punto de inflexión para el desarrollo de la pitaya en Argentina. La Primera Jornada sobre Pitayas, organizada por Pitayuí, reunió a 80 profesionales provenientes de seis países y nueve provincias, quienes participaron de una agenda técnica que puso en valor los avances alcanzados tras varios años de trabajo silencioso en torno a este cultivo.
El encuentro permitió presentar públicamente resultados productivos, tecnológicos, comerciales y estratégicos que comienzan a consolidar a la pitaya como una alternativa real dentro de la diversificación frutícola regional.
Durante la jornada disertaron especialistas de referencia internacional que abordaron distintos aspectos del cultivo: desde la selección de variedades hasta las técnicas de plantación, el manejo agronómico y las estrategias de comercialización.
Entre los temas analizados se destacaron el control de heladas, los sistemas de cobertura, la exportación, el desarrollo del mercado interno, el agregado de valor, el consumo, la coctelería y el viverismo, reflejando el creciente interés por una fruta que combina potencial productivo con fuerte proyección gastronómica.
Uno de los momentos más esperados fue la degustación y evaluación de distintos materiales varietales, instancia en la que los participantes pudieron conocer las características organolépticas de cada selección. Parte de ese material también fue entregado a los asistentes para su análisis y desarrollo en sus propios lugares de origen.
La jornada también marcó un hito productivo: se dio inicio a la primera zafra de pencas enraizadas destinadas a la implantación de nuevos huertos, un paso clave para ampliar la superficie cultivada y fortalecer la cadena de valor del cultivo.
Además de los avances técnicos, el encuentro dejó resultados concretos en términos de articulación institucional. Se conformó una red de comunicación que ya reúne a 65 miembros, con el objetivo de compartir información, experiencias y asistencia técnica entre productores, investigadores y emprendedores vinculados a la pitaya.
En paralelo, se pusieron en marcha canales de comunicación en redes sociales, con presencia en Facebook e Instagram que ya suman más de 4.700 seguidores, consolidando una comunidad digital orientada a difundir conocimientos y promover el desarrollo del cultivo.
También se estableció un canal permanente de comunicación, asistencia y cooperación técnica, pensado como un espacio de intercambio solidario entre los actores del sector.
Otro de los puntos destacados fue la articulación público-privada con autoridades locales, en el marco del proyecto Civercon, que busca potenciar el desarrollo territorial a partir de iniciativas productivas innovadoras.
Con estos avances, los organizadores plantearon el desafío de transformar este espacio de encuentro y camaradería en un verdadero clúster productivo, capaz de integrar conocimiento, inversión y mercado en torno a la pitaya.
La jornada dejó en claro que el cultivo comienza a consolidar una comunidad técnica y productiva con visión compartida, con el objetivo de posicionar a la pitaya como una nueva oportunidad dentro del mapa frutícola argentino.

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