8 diciembre, 2022

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Elvio Calgaro; “ Queremos una ley laboral acorde al sector y un fondo citrícola”

El productor habló del momento que atraviesa el sector. Se mostró preocupado por la falta de tierras para las nuevas generaciones. Pidió por políticas de estado. Señaló que mucha fruta se cayó por falta de gente para levantar la cosecha. Sostuvo que la citricultura es un sentimiento. Indicó que el kilo de naranja, el productor lo vende a diez pesos.


El productor citrícola y uno de los referentes de Federación Agraria en Villa del Rosario contó que “ toda mi vida se la he dedicado a esta producción, prácticamente desde que comencé a dar los primeros pasos, acompañando a nuestros padres y con 57 años, puedo decir que desde los 6 andaba en las chacras prendido de los pantalones de los viejos, aprendiendo los secretos de este trabajo”

Consultado sobre cómo ve a las nuevas generaciones en la producción citrícola, remarcó que “las cosas van cambiando y si bien nuestros gurises siguen relacionados a la producción. Uno como agrónomo y el otro como Licenciado en Comercio Exterior se están iniciando en sus carreras, tratando de que esto no se pierda porque la citricultura forma parte de nuestra cultura familiar y la de tantas familias que tienen sus chacras y emprendimientos.

Una cultura del trabajo que pretendemos perdure en el tiempo, aunque lo vemos algo complicado, debido a que están faltando tierras porque hay familias que tienen muchos integrantes, empiezan las subdivisiones dejando en claro que faltan políticas que promuevan la colonización y que esos chicos que conocen a fondo lo que los que trabajar en el citrus tengan la posibilidad de seguir en la citricultura, dado que si hoy lo dejamos librados al mercado inmobiliario y los valores que se manejan resulta imposible acceder a la tierra. Sería importante que los legisladores vuelvan a implementar políticas que lleven al armado de nuevas colonias, siendo la última vez que se hizo una en la zona, fue hace más de 30 años con “La Fraternidad”.


Hizo hincapié en que las “tierras serían para los hijos de productores que no tienen espacio en las chacras de sus mayores”. Sostuvo que para trabajar en la citricultura es muy especial, “Se tiene que haber nacido en el rubro y sinceramente no creo que un inversor destine dinero a este tipo de producción debido a que no hay previsibilidad, máxime en una producción a largo plazo. El productor nato se las banca porque nació en esto y lo primero que quiere es salvar la fruta, más allá del resultado comercial. Lo que nos duele es perder la fruta y ver la misma en el piso, debido a que no se pudo recolectar en tiempo y forma. Que termine en el suelo y se pudra porque cumplió un proceso y faltó mano de obra. Asimismo el productor es ciento por ciento optimista y le mete horas y horas de trabajo, siempre cree que las cosas van a cambiar y que algún día vivirá una situación mejor. Esto, por la citricultura, es sentimiento y los que estamos en la misma vamos a morir en las chacras trabajando y apostando al sector”.

Dijo que “acepta y comprende que la gente de la ciudad no sepa cómo se trabaja en las chacras, no así que el gobierno desconozca la actividad. Cuando nosotros reclamamos una ley laboral acorde a la actividad, un fondo citrícola para que sea sustentable, para los momentos complicados, cuesta años recuperar una quinta después de una temporada mala”


La Producción


Dijo que en “estos momentos tenemos mucha preocupación por el costo de producción, agravado por el aumento de los insumos que en los últimos días subieron un 100% en dólares, además el stock es muy pobre”. Eso por un lado, por el otro “la caída del consumo, razón por la cual mucha fruta está quedando en planta, y por si fuera poco faltó mano de obra. Fruta hay, pero no tenemos quien la coseche teniendo en cuenta que la zafra es manual. Necesitábamos más gente, pero en este país con la contradicción que se genera cuando se dice que no hay trabajo y en las chacras necesitamos gente,sin embargo no la conseguimos. Es algo que nos preocupa y creo-advirtió- que la mano de obra a futuro va a ser uno de los grandes problemas a solucionar”. Consultado por países que están empleando maquinaria para la cosecha reemplazando a las personas señaló que tuvo la posibilidad de ver en “quintas de Israel emplear robots, pero creo que en nuestra zona estamos lejos, aunque lo que si vemos cerca es la parte industrial, es decir cosecha-industria, pero sacar la fruta de la planta con los cuidados que hay que tener no veo que una máquina pueda reemplazar al hombre en ese trabajo. Es arrancar una a una con alicate, trabajar con sumo cuidado porque ahí radica el secreto de cuánto va a durar esa fruta recolectada en la verdulería, en el mercado, en el viaje si va a exportación”, detalló.


Los precios


Señaló que la “industria nos está pagando diez pesos el kilo de naranja, valor muy diferente al del 2020 que fue muy bueno; mientras que el que está terminado ha sido muy pobre en materia de precios al productor”.


Variedades


Contó que trabajan con “distintas variedades, las cuales van madurando en distintas etapas del año. Arrancamos con una mandarina okitsu en el mes de marzo, seguimos con la criolla, con una dancing, una encore y terminamos con una murcott que es la que tenemos ahora, variedad con la que terminamos la zafra”


Exportación


Sostuvo que “los mercados son cada vez más exigentes, además se están desarrollando nuevas variedades a las cuales se hace muy difícil acceder “. En cuanto a los países a los que se exporta indicó que “ en nuestro caso estamos haciendo mercado interno e industria, pero hoy los principales compradores son Rusia, Filipinas, y si buen mucho no se dice el que más está llevando de nuestra zona es Paraguay, país que está comprando el excedente enorme de naranja que tenemos


Recurso suelo y medio ambiente


Señaló que “es todo un tema y que hay que ir adaptándose”. Dijo que como productores “tenemos que recurrir al riego, a las cámaras para conservar, debido a que la fruta no aguanta, como tiempo atrás, tanto tiempo en la planta. Hoy hay que sacarla antes-explica- para tener un mejor proceso de conservación, con los costos que esto demanda”


Por su parte, Ariel Roncaglia, Presidente del Centro Juvenil de Federación Agraria de Villa del Rosario contó que la mayoría de los productores citrícolas son de pequeña y mediana escala que van entre “las 20 y 40 hectáreas, algunos inclusive menos que trabajan con naranja, mandarina, pomelo y limones “. Indicó que este año “contamos con una mayor producción y menor consumo en los mercados, además de un precio muy ajustado”.