La citrícola San Miguel y la Fundación ProYungas presentaron el Programa Paisaje Productivo Protegido

La citrícola San Miguel y la Fundación ProYungas presentaron en Buenos Aires el programa que tiene por objetivo proteger los bosques nativos y la biodiversidad en las propiedades de la empresa.

La citrícola San Miguel y la Fundación ProYungas presentaron hoy en Buenos Aires el Programa Paisaje Productivo Protegido que tiene por objetivo proteger los bosques nativos y la biodiversidad en las propiedades de la empresa con alto valor ecosistémico.

Como conclusión de un trabajo conjunto que realizan ambas instituciones, la producción de fruta de San Miguel obtuvo la certificación «Producto Yunga», sello que ratifica el origen de los productos, garantizando la preservación de la flora y fauna de las Yungas tucumanas.

«Con el Programa Paisaje Productivo Protegido estudiamos y preservamos los bosques nativos en nuestras fincas de Tucumán, haciendo un uso responsable del suelo y produciendo de un modo sustentable», aseguró Lucas Méndez Trongé, director de Relaciones Institucionales y Sustentabilidad de la citrícola.

Las Yungas, regiones de selva y bosque andino que se extienden desde el sur de Perú hasta el norte argentino, constituyen uno de los mayores pulmones del planeta y contribuyen a absorber los gases de efecto invernadero.

Además ayudan a encauzar naturalmente los circuitos hídricos de la provincia y son una de las áreas del país donde existe mayor biodiversidad de flora y de fauna.

La citrícola San Miguel cuenta con 14.000 hectáreas propias en la provincia de Tucumán, distribuidas en tres fincas que se encuentran dentro de las Yungas.

Para integrar la producción con un modelo de conservación de la biodiversidad y los servicios del ecosistema, San Miguel trabaja desde hace tres años junto a especialistas de Fundación ProYungas, que asisten a la compañía para garantizar una producción sustentable.

En una primera instancia, en el marco del programa se realizó un relevamiento para caracterizar el contexto ambiental y determinar pautas de manejo en función de las áreas de interés para la conservación y áreas con potencial productivo identificadas.

Luego se avanzó en el diseño e implementación de un Plan de Conservación de la Biodiversidad, a través del cual ProYungas instala periódicamente cámaras para el monitoreo de las especies silvestres en las áreas de bosque de San Miguel y analizar la interacción de los sistemas productivos con los ambientes naturales.

«Compartimos una misma visión: la producción en armonía con la preservación de la naturaleza; trabajamos en conjunto para conocer y poner en valor este contexto ambiental», explicó hoy el director ejecutivo de Fundación ProYungas, Alejandro Brown.

Para compartir los resultados de los trabajos realizados, crearon un Visor Paisaje Sustentable San Miguel, mapa interactivo online que permite acceder a información acerca de la flora y fauna que habita en las yungas ubicadas en las propiedades de la empresa, disponible en http://paisajesustentable.sanmiguelglobal.com/

La más reciente de las iniciativas del programa está asociada a la creación de una reserva natural privada, la Reserva Natural Privada Caspinchango, para profundizar los mecanismos de conservación de la biodiversidad y promover beneficios ambientales, económicos y sociales para la comunidad.

Del total de 14.000 has, 5.500 son áreas cultivadas y 8.500 son Yungas protegidas; por cada hectárea productiva, San Miguel protege 1,5 hectáreas de bosque nativo; se identificaron al menos 200 especies de aves y 97 de mamíferos; y se detectaron 6 especies en peligro de extinción, se informó.

La Fundación ProYungas es una organización sin fines de lucro que desde 1999 lleva adelante actividades de gestión para la conservación y el desarrollo sustentable del subtrópico argentino.

San Miguel produce y distribuye cítricos frescos y alimentos procesados procedentes de diversos orígenes (la Argentina, Uruguay y Sudáfrica) entre clientes en más de 80 países.