
Agropecuaria Las Cañadas, en Santa Fe, y el establecimiento San Lorenzo, en Córdoba, se incorporaron a la iniciativa que reúne a productores para evaluar tecnologías y prácticas agrícolas en condiciones reales. La red alcanza ahora a 16 productores en la Argentina.
Dos establecimientos con historias familiares que atraviesan generaciones y distintas realidades productivas se incorporaron a ForwardFarming Members, la red de productores impulsada por Bayer para trabajar en innovación y prácticas de agricultura regenerativa.
Se trata de Agropecuaria Las Cañadas, de la familia Bruno, ubicada en Susana, cerca de Rafaela, Santa Fe, y de San Lorenzo, perteneciente a la familia Mosso, en Río Cuarto, Córdoba. Con ambas incorporaciones, la iniciativa reúne a 16 productores argentinos.
La propuesta busca evaluar herramientas y prácticas en situaciones concretas de producción, adaptadas a las características de cada ambiente. El intercambio entre productores, asesores y especialistas ocupa un lugar central: las experiencias en los lotes permiten analizar resultados y generar información para las decisiones de manejo.
Matías Flynn, líder de Sustentabilidad de Bayer Crop Science Cono Sur, explicó que la diversidad de los establecimientos es una de las fortalezas de la red. “No buscamos que todos los Members hagan lo mismo. El valor de la red está justamente en tener productores, ambientes y desafíos diferentes”, señaló.
Según sostuvo, cada experiencia permite conocer mejor las necesidades de los productores y ajustar la propuesta de la compañía. “Innovar también es animarse a incorporar nuevas herramientas, ver qué sucede en el lote y aprender de esos resultados”, agregó.
De la lechería a la agricultura de precisión
La historia de Las Cañadas, en la zona rural de Susana, se remonta a 1885. Durante décadas, la familia Bruno desarrolló allí actividades vinculadas principalmente con la lechería y la ganadería. A fines de los años noventa comenzó una transformación hacia la agricultura y, en la actualidad, la empresa tiene un perfil 100% agrícola.
Ese cambio estuvo acompañado por una incorporación progresiva de tecnología. Hoy el establecimiento trabaja con agricultura de precisión, siembra y fertilización variable, y plataformas digitales como FieldView, que utiliza para integrar información y respaldar las decisiones agronómicas.
Desde hace aproximadamente tres años también mide la huella de carbono del cultivo de soja. En paralelo, mantiene rotaciones estrictas y esquemas de reposición de nutrientes orientados a sostener o incrementar la materia orgánica del suelo.
Entre los próximos pasos, la empresa proyecta incorporar cultivos de servicio para mejorar la cobertura y enfrentar problemas de erosión hídrica. Su ingreso a ForwardFarming Members apunta a validar nuevas soluciones dentro del propio sistema productivo y ampliar el intercambio con otros productores.
Cinco generaciones y tecnología en Río Cuarto
La familia Mosso trabaja en el campo desde 1930. Actualmente, la cuarta generación conduce la empresa y la quinta comienza a vincularse con la actividad. Además, sus integrantes fueron socios fundadores del CREA Río Cuarto en 1963, una experiencia que afianzó el trabajo compartido y el intercambio de información con otros productores.
Grupo Mosso produce soja, maíz y trigo en unas 5.900 hectáreas distribuidas en cinco establecimientos del sur cordobés, con una producción cercana a las 25.000 toneladas de granos por año. San Lorenzo, el campo que se suma a la red de Bayer, cuenta además con 250 hectáreas de riego subterráneo.
El esquema de manejo combina siembra directa, rotación de cultivos, cultivos de servicio —que utilizan desde hace siete años— y fertilización variable por ambientes. A eso se agregan herramientas digitales y aplicación selectiva con cámaras. Según los datos del establecimiento, esta última tecnología permitió reducir en promedio un 40% el uso de agroquímicos y superar el 90% de ahorro en algunas aplicaciones.
Uno de los desafíos en San Lorenzo es la compactación de los suelos, que puede afectar el desarrollo de los cultivos y la eficiencia del sistema. Durante la jornada de incorporación a la red, productores y especialistas analizaron herramientas para diagnosticar el problema y distintas estrategias de manejo y mitigación.
Leopoldo Mosso, gerente general del grupo, vinculó la incorporación con la trayectoria familiar y el aprendizaje colectivo. “En nuestra familia llevamos casi cien años produciendo y más de sesenta trabajando en CREA. Eso nos enseñó el valor de compartir experiencias y aprender con otros”, afirmó.
También sostuvo que aumentar la producción y cuidar el suelo y el agua son objetivos compatibles y necesarios para sostener la actividad a través de las generaciones. “Eso es lo que queremos aportar y seguir aprendiendo como parte de ForwardFarming Members”, expresó.
Una red para compartir experiencias
Bayer lanzó ForwardFarming Members en 2024 como una ampliación de Bayer ForwardFarming, su plataforma global. La iniciativa reúne a productores independientes que trabajan junto a la compañía en la incorporación de tecnologías y prácticas agrícolas adaptadas a las necesidades de cada región.
Los temas que aborda la red incluyen el manejo del suelo y el agua, la biodiversidad, la agricultura digital y las decisiones sobre los cultivos. A través de jornadas a campo, los participantes pueden conocer experiencias de otros establecimientos, contrastar resultados y analizar qué prácticas podrían ser útiles en sus propios sistemas.

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