9 de octubre de 2026

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La carne Angus certificada triplica sus exportaciones y apuesta a Asia

Con una proyección de 26.000 toneladas para este año, frente a las 9.000 registradas en el anterior, la Asociación Argentina de Angus llegará a la SIAL de París con el objetivo de consolidar su presencia internacional. Estados Unidos, China e Israel sostienen el crecimiento, mientras Japón aparece como una de las grandes oportunidades para ampliar los negocios de la carne argentina de alta calidad.

La carne Angus certificada argentina atraviesa un año de fuerte expansión en los mercados internacionales. Las exportaciones, que durante el año pasado alcanzaron las 9.000 toneladas, podrían cerrar el presente ejercicio en torno de las 26.000 toneladas, de acuerdo con las estimaciones de la Asociación Argentina de Angus. El incremento refleja el posicionamiento que viene ganando la carne identificada con el sello de la raza y abre nuevas perspectivas comerciales para productores, frigoríficos y exportadores.

Con estos números como respaldo, la entidad se prepara para participar de la SIAL de París, uno de los principales encuentros internacionales de la industria alimentaria. La feria reunirá a compradores, empresas y representantes comerciales de distintos países, en un escenario donde la calidad, la trazabilidad y la diferenciación de los alimentos tienen un peso cada vez mayor en las decisiones de compra.

La delegación argentina estará encabezada por el presidente de la Asociación, Amadeo Derito, acompañado por Jorge Cabrales, director de la entidad, y Gastón Alberio, responsable de Calidad de Carnes de Angus. Los representantes participarán de las actividades comerciales y acompañarán a los frigoríficos y exportadores desde un espacio propio ubicado dentro del pabellón del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA).

La presencia institucional buscará respaldar el trabajo de las empresas que comercializan carne certificada, fortalecer los vínculos con los compradores actuales y avanzar en contactos con operadores interesados en incorporar productos argentinos a sus mercados.

Estados Unidos, China e Israel impulsan el crecimiento

El aumento previsto en las exportaciones responde a una combinación de factores comerciales. La demanda estadounidense adquirió un protagonismo significativo, China amplió sus compras de productos de mayor valor e Israel mantiene un interés sostenido por la carne argentina certificada.

«El crecimiento se explica por la tracción de Estados Unidos, que hoy es el segundo destino de nuestra carne certificada; la expansión del sector de alto valor en China; y la demanda sostenida de Israel», explicó Derito al analizar los motivos que impulsaron el incremento de los embarques.

La evolución de estos destinos también muestra un cambio en las oportunidades que encuentra la industria frigorífica. La diferenciación por raza, el cumplimiento de protocolos de calidad y la posibilidad de garantizar las características del producto permiten atender segmentos comerciales donde los compradores buscan atributos específicos y están dispuestos a reconocerlos en el precio.

En este escenario, la certificación Angus adquiere importancia porque permite identificar la carne que cumple con los requisitos establecidos por la Asociación, desde las características de los animales hasta las condiciones exigidas durante el proceso de producción y elaboración.

Japón, la puerta de entrada a nuevos mercados asiáticos

Aunque Estados Unidos, China e Israel explican buena parte del crecimiento reciente, la Asociación Argentina de Angus considera que Asia ofrece algunas de las oportunidades más importantes para los próximos años.

La apertura del mercado japonés constituye un paso relevante para la carne argentina y despierta expectativas por las características de su demanda. Se trata de un destino con consumidores exigentes, acostumbrados a productos de elevada calidad y a sistemas de comercialización donde la información sobre el origen y las condiciones de producción tiene especial importancia.

Para Angus, el acceso a Japón también representa un antecedente favorable en las gestiones orientadas hacia otros países de la región, entre ellos Corea del Sur y Vietnam, donde todavía existen oportunidades comerciales por desarrollar.

Semanas atrás, representantes japoneses mantuvieron encuentros con los equipos técnicos de la Asociación para conocer en profundidad las características de la producción argentina y los procedimientos utilizados para certificar la carne.

Durante esas visitas, las delegaciones manifestaron especial interés por la crianza natural a campo, el bienestar animal y los mecanismos de trazabilidad que permiten seguir el recorrido del producto a lo largo de la cadena.

Estas condiciones forman parte de los atributos que la ganadería argentina busca destacar frente a sus competidores internacionales, especialmente en aquellos segmentos donde el origen y los sistemas de producción influyen sobre las decisiones de los compradores.

Novillos pesados y mayor marmoleo, entre las exigencias

El desarrollo de los mercados asiáticos también plantea desafíos productivos. En particular, Japón demanda determinados cortes provenientes de animales con características específicas de terminación, peso y calidad de carne.

Uno de los atributos más valorados es el marbling, conocido como marmoleo o grasa intramuscular, que contribuye a la jugosidad, la terneza y el sabor de la carne.

Para responder a esas preferencias, distintos actores de la industria frigorífica y de la producción ganadera comenzaron a trabajar en esquemas de terminación orientados a obtener novillos más pesados y con los niveles de engrasamiento que requieren esos segmentos comerciales.

La genética Angus presenta condiciones favorables para este tipo de producción, aunque alcanzar los estándares buscados también exige un manejo adecuado de la alimentación, la recría y la terminación de los animales.

La posibilidad de abastecer estos mercados dependerá, en buena medida, de la capacidad de la cadena para producir hacienda con características homogéneas y sostener el cumplimiento de los protocolos requeridos.

En ese proceso, el trabajo de certificación de la Asociación representa una herramienta para vincular las exigencias de los compradores internacionales con las decisiones productivas que se toman en los establecimientos ganaderos.

La genética y la certificación también juegan en los remates

El crecimiento de las exportaciones de carne certificada tiene su correlato en el mercado interno de reproductores y hacienda. Para los criadores, la posibilidad de identificar animales con determinadas características genéticas y productivas puede convertirse en una ventaja al momento de comercializar sus rodeos.

La Asociación Argentina de Angus viene desarrollando programas orientados a acompañar ese proceso, entre ellos TAC, Ternera Angus Certificada, y MAS, Madre Angus Seleccionada, que permiten reconocer animales que cumplen con los requisitos establecidos por la entidad.

Mediante la intervención de inspectores especializados, estos programas contribuyen a identificar y seleccionar hacienda, mejorar la uniformidad de las tropas y fortalecer el trabajo genético que realizan los establecimientos.

En los remates, los lotes que reúnen características buscadas por compradores e invernadores pueden alcanzar valores destacados, especialmente cuando ofrecen condiciones de calidad y homogeneidad que facilitan su posterior recría y terminación.

La relación entre genética, producción y comercialización resulta cada vez más importante para una cadena que necesita responder a demandas específicas. Los requisitos de un comprador japonés, por ejemplo, comienzan a influir mucho antes de que la carne llegue al frigorífico, desde la selección de los reproductores hasta la planificación de la alimentación y el manejo de los animales.

De allí que la expansión comercial de la carne Angus certificada también represente una oportunidad para los establecimientos que invierten en genética, sanidad, trazabilidad y mejora de sus sistemas productivos.

París, una vidriera para consolidar negocios

La participación en la SIAL de París encontrará a la Asociación Argentina de Angus en un momento de crecimiento de su programa de carne certificada y de renovadas expectativas por el mercado internacional.

El salto previsto de 9.000 a 26.000 toneladas constituye una señal de la mayor demanda que está recibiendo el producto, aunque la proyección deberá confirmarse con los embarques que efectivamente se concreten hasta el cierre del ejercicio.

Para la delegación que encabezará Amadeo Derito, la feria será una oportunidad de acompañar a las empresas exportadoras, mantener contactos con compradores y presentar los atributos de la carne Angus argentina ante operadores de distintos mercados.

El desafío comercial estará en transformar el interés internacional en negocios sostenidos, con capacidad de abastecimiento y una oferta que responda a las exigencias de cada destino.

Mientras Estados Unidos, China e Israel continúan traccionando las ventas, Japón concentra buena parte de las expectativas por las oportunidades que ofrece para los cortes de mayor valor.

En los campos argentinos, ese escenario comienza a traducirse en una demanda más específica de hacienda, con mayor atención a la genética, la uniformidad de los rodeos y las condiciones de terminación. Una conexión entre el productor y el consumidor internacional que la Asociación buscará fortalecer durante su paso por París.