
El Congreso de la cadena maicera y sorguera se realizará el 27 de mayo en Buenos Aires y pondrá el foco en transformar el crecimiento productivo en desarrollo industrial y competitividad global
El próximo 27 de mayo, el Golden Center de Buenos Aires volverá a ser el punto de encuentro de una de las cadenas más dinámicas del agro argentino. La edición 2026 del Congreso Maizar llega en un contexto productivo excepcional para el maíz, con una campaña que promete marcar un nuevo récord y consolidar el crecimiento de los últimos años.
Ramiro Costa, director ejecutivo de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires y presidente del Congreso Maizar 2026, no duda en definir el momento como uno de los más relevantes para el cultivo: “Estamos proyectando 61 millones de toneladas, con una superficie sembrada de 8,1 millones de hectáreas. Es un gran año para el cereal y confirma un proceso de crecimiento que ya lleva varios años”.
El dato no es menor. Hace no tanto tiempo, una campaña de 40 millones de toneladas era considerada buena, mientras que alcanzar los 50 o 55 millones significaba un récord. Hoy, el maíz argentino rompe esa barrera y se instala por encima de los 60 millones, impulsado por una combinación de mayor superficie y, sobre todo, un salto en los rendimientos.
El crecimiento responde a ambas variables, pero con un fuerte impulso tecnológico. Cuando los márgenes lo permiten, el productor invierte más y eso se refleja directamente en los rindes”, explica Costa, destacando el rol central de la innovación en el desarrollo del cultivo.
La campaña actual también muestra la capacidad de resiliencia del sistema productivo. Tras años complejos atravesados por sequías y el impacto de la chicharrita, la cadena maicera logró recomponerse rápidamente. “Fue un cimbronazo muy fuerte, pero también demostró la fortaleza y la plasticidad de la cadena para adaptarse y volver a crecer”, señala.
En paralelo, el maíz consolida su posicionamiento global. Hoy llega a 93 destinos internacionales, con una diversificación que reduce riesgos comerciales. Ningún mercado concentra más del 15% de las exportaciones, lo que le da estabilidad y proyección al negocio.
Sin embargo, el desafío ya no es solo producir más. El eje del Congreso Maizar 2026 apunta a dar un paso más: transformar ese potencial en valor agregado. “Argentina puede producir más, pero el gran desafío es industrializar el maíz. Tenemos que avanzar en toda la cadena: biocombustibles, ganadería, alimentos balanceados, molienda húmeda y seca”, plantea Costa.
En ese sentido, el Congreso se estructurará en cinco salas simultáneas que abordarán desde la geopolítica y los mercados hasta la innovación tecnológica y la agenda joven del agro. Habrá espacios dedicados al análisis de la demanda global, al estado de las industrias que utilizan maíz y a las nuevas tecnologías que están redefiniendo la producción.
La agenda también reflejará la evolución del sector en las últimas décadas. Desde la siembra directa hasta la agricultura de precisión y la inteligencia artificial, el maíz ha sido uno de los cultivos que más rápidamente incorporó innovación. “No son modas, son herramientas que llegaron para quedarse y que permiten producir más y mejor, cuidando el ambiente”, remarca Costa.
En este entramado productivo, el sorgo también gana protagonismo. Aunque con menor visibilidad, el cultivo viene consolidando su crecimiento en área, rendimiento y exportaciones. “Es una cadena que se está volviendo cada vez más tecnológica y que acompaña el proceso de los cereales en general”, explica.
El contexto productivo, sin embargo, no puede analizarse sin considerar el impacto de las políticas públicas. Costa es claro: los incentivos importan. “En los años con menor presión tributaria y mayor libertad de comercio, el área y la tecnología crecieron. Cuando las políticas desincentivan, la inversión cae y el potencial se reduce”
Esa tensión entre potencial y realidad es, justamente, el eje conceptual del Congreso Maizar 2026. Bajo el lema “Del potencial a los resultados”, la cadena busca plantear un debate profundo sobre cómo convertir la capacidad productiva argentina en desarrollo sostenido.
Argentina produce hoy alrededor de 130 millones de toneladas de granos en años normales, pero ese número se mantiene estancado mientras otros países continúan creciendo. “Somos sobrevivientes de un sistema que muchas veces desalienta la producción, y eso nos aleja de nuestro verdadero potencial”, advierte Costa.
En ese marco, la necesidad de estabilidad macroeconómica, reglas claras e inversión en infraestructura aparece como condición indispensable para dar el salto. El objetivo es claro: no solo sostener el crecimiento, sino hacerlo de manera competitiva y sostenible.
El Congreso Maizar 2026 se presenta así como una instancia clave para pensar el futuro de la cadena. En un año récord para el maíz y con el sorgo consolidando su lugar, el desafío ya no es solo producir más, sino transformar ese crecimiento en desarrollo real.

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