
Fertilizantes, herbicidas y gasoil muestran subas que anticipan un escenario más exigente para el productor
Para Jeremias Battistoni, analista de la consultora AZ Group el mercado de insumos empieza a marcar tendencia y no pasa desapercibido. Con una dinámica internacional que empuja los precios al alza y un traslado progresivo al mercado local, la estructura de costos para la campaña 2026/27 comienza a tomar forma con valores que obligan a mirar con más atención cada decisión productiva.
En el caso de los fertilizantes, la referencia internacional volvió a dar señales claras. La urea mostró movimientos relevantes en los últimos días, con valores FOB en Medio Oriente que alcanzaron los 850 dólares por tonelada, luego del cierre de la licitación de India por 2,5 millones de toneladas. Se trata de un volumen importante que deberá distribuirse en los meses venideros, pero que ya deja una señal concreta: la demanda sigue firme. A pesar de un contexto de sobreoferta, los precios de cierre se ubicaron en torno a los 950 dólares, consolidando una tendencia alcista en el mercado internacional.
Battistoni señala que ese movimiento no tarda en reflejarse a nivel local. La paridad teórica de importación para la urea se posiciona en torno a los 1.060 dólares por tonelada, muy por encima de los valores actuales de la mercadería disponible a retirar, lo que deja abierta la puerta a futuros ajustes en el mercado interno.
Algo similar ocurre con los fosfatados. En el último mes, el precio FOB en Estados Unidos registró una suba de 66 dólares, alcanzando los 722 dólares por tonelada. Con estos valores, la paridad de importación para el fosfato monoamónico se ubica en torno a los 1.090 dólares por tonelada, reforzando la misma lógica: el mercado internacional está empujando hacia arriba.
Para el analista desde el lado de los fitosanitarios, el movimiento también es claro. China ajustó sus listas de precios en el mercado interno, y ese cambio ya empieza a trasladarse. Los herbicidas muestran subas significativas, con el glifosato registrando incrementos mensuales del 24% y el 2,4-D del 18% en los valores de referencia. También se observaron aumentos en algunas líneas de fungicidas e insecticidas, consolidando un escenario de presión sobre los costos.
En el mercado local, estos ajustes comienzan a verse reflejados, aunque por ahora con menor intensidad que en el plano internacional. Sin embargo, la tendencia está marcada y el traslado, tarde o temprano, suele concretarse.
A este cuadro se suma un componente clave que impacta directamente en toda la estructura productiva: el gasoil. Actualmente, el litro se ubica en torno a 1,50 dólares, un valor que se despega de los últimos dos años, cuando el promedio rondaba el dólar por litro. Si se observa la referencia histórica, el precio actual se ubica incluso por encima de los niveles habituales, que se movían entre 0,80 y 0,90 dólares.
Con este escenario, la campaña 2026/27 comienza a delinearse con una estructura de costos diferente. No se trata de un solo insumo, sino de una combinación de factores que empiezan a presionar en conjunto. Fertilizantes en alza, fitosanitarios con ajustes y energía en niveles elevados configuran un punto de partida que exige mayor precisión en la toma de decisiones.
El mercado todavía está en movimiento, pero la señal ya está sobre la mesa. Y como suele ocurrir, entenderla a tiempo puede marcar la diferencia, concluye Battistoni.

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