18 de abril de 2026

Portal Agropecuario

El Campo por todos los medios

Reforma fiscal: alivios puntuales y deudas estructurales que siguen golpeando al campo


El contador y tributarista Santiago Sáenz Valiente analizó el impacto de los cambios impositivos: cuestionó retenciones, IVA y carga tributaria, pero destacó beneficios clave para inversiones y ganadería

En medio de un escenario impositivo que sigue siendo uno de los más exigentes del mundo, Sáenz Valiente aportó una mirada crítica pero también matizada sobre la reciente reforma fiscal y su impacto en el agro. Con más de cuatro décadas de experiencia profesional, describió un sistema que continúa afectando la rentabilidad del productor, aunque reconoció avances puntuales que podrían mejorar la ecuación económica

“Hay muchas cuestiones que el productor sigue sufriendo, como los derechos de exportación, que son una quita muy fuerte de renta y además generan inequidades, sobre todo en contextos de emergencia agropecuaria”, señaló. A su entender, se trata de uno de los principales problemas estructurales del sistema, al que se suman otros tributos distorsivos.

Entre ellos, mencionó el IVA, particularmente por el impacto del llamado “saldo técnico”, que inmoviliza crédito fiscal sin posibilidad de compensación. “Ese saldo a favor que queda ahí clavado es muy perjudicial para el productor”, explicó.

También apuntó contra el impuesto al débito y crédito bancario y, especialmente, contra Ingresos Brutos, al que calificó como “el peor impuesto”, por su efecto acumulativo en toda la cadena productiva.

En ese contexto, consideró que la Argentina mantiene una presión tributaria excesiva. “Estamos entre los países más gravosos del mundo. Eso no solo afecta la producción, también incentiva la evasión”, advirtió.

Sin embargo, dentro del nuevo esquema impositivo aparecen algunas señales positivas. Sáenz Valiente destacó el Régimen de Incentivo a Medianas Inversiones (RIMI), que permitirá a empresas micro, pequeñas y medianas acceder a beneficios fiscales relevantes.

“El punto clave es que muchas inversiones pasan a considerarse como gasto desde el punto de vista fiscal. Eso genera un ahorro inmediato de impuestos y mejora el capital de trabajo”, explicó.

En particular, subrayó el impacto en el agro: “Las mallas antigranizo, los sistemas de riego, los semovientes y la maquinaria podrán amortizarse en plazos mucho más cortos. Eso es muy importante”

Además, señaló que el régimen contempla la posibilidad de devolución de saldos de IVA en un plazo estimado de 90 días, aunque aclaró que ese punto deberá confirmarse en la práctica.
Otro avance relevante se vincula con la ganancia por tenencia en ganadería. “Se corrige una distorsión histórica. Ahora se va a utilizar un criterio más razonable para valuar la hacienda de invernada, lo que va a reducir la carga impositiva en sistemas como el feedlot”, explicó.

De todos modos, el especialista fue claro al señalar que la reforma quedó incompleta. “Todos esperábamos una reforma integral del sistema tributario. Eso no pasó. Se perdió una oportunidad histórica”, afirmó.

En ese sentido, cuestionó la falta de actualización de quebrantos acumulados, un punto que genera fuerte malestar en el sector. “La interpretación del fisco de no permitir la actualización no tiene lógica y perjudica especialmente al agro, que tiene rentas cíclicas”, sostuvo.

También remarcó que no se avanzó en la reducción del impuesto a las ganancias para empresas, una medida que había sido anunciada pero no prosperó en el Congreso.

A pesar de las críticas, Sáenz Valiente consideró que el escenario actual es levemente mejor.

«Estamos mejor que antes, pero todavía lejos de un sistema impositivo razonable, equitativo y alineado con los principios constitucionales”, concluyó.