
El presidente de Inversora Juramento sostiene que la ganadería argentina debe concentrarse en mejorar su productividad y adecuar la producción a la demanda internacional. Cuestionó restricciones tecnológicas, destacó el potencial del norte y anticipó los temas que llevará al Congreso Federal Ganadero de Rosgan.
Miguel de Achaval coloca la productividad en el centro de la discusión ganadera. Para el presidente de Inversora Juramento, la Argentina necesita obtener más terneros y llevar los novillos a mayores pesos, con decisiones productivas y comerciales que respondan a las exigencias de los compradores. Su planteo apunta a desplazar el foco de los debates coyunturales y políticos hacia la eficiencia de los establecimientos, un terreno en el que considera que la actividad todavía tiene mucho por mejorar.
“La frase más cruda es que la productividad de la vaca y del novillo sigue siendo muy pobre en la Argentina; el mensaje bíblico de la producción de carne es que esa máquina tiene que ser más productiva, logrando más terneros y novillos más pesados”, afirmó durante una entrevista en Café Ganadero, el espacio de streaming conducido por los periodistas María Laura Neffen y Carlos Misuraca. Desde su experiencia en genética, calidad de carne y comercio exterior, vinculó esa necesidad de producir más con una revisión de criterios que siguen presentes en el negocio.
Uno de ellos es la división entre “novillo de consumo” y “novillo de exportación”, una distinción que, a su entender, debería abandonarse. De Achaval explicó que el mercado internacional demanda cortes anatómicos grandes, que faciliten el porcionado, el envasado y el transporte. El mayor peso de los animales también tiene una consecuencia directa para la industria: permite procesar más kilos diarios y distribuir los elevados costos operativos de los frigoríficos sobre un volumen superior de carne. Así, su propuesta reúne las necesidades de los compradores con la búsqueda de eficiencia en las plantas de faena.
El directivo extendió ese razonamiento al uso de tecnologías y cuestionó lo que definió como una “cobardía comercial” de la Argentina. En particular, objetó que se restrinja a escala nacional el empleo de promotores de crecimiento para responder a exigencias de bloques como la Unión Europea, a las que caracterizó como barreras paraarancelarias. Su posición es que el país debería aprovechar la trazabilidad para diferenciar producciones y utilizar esas herramientas de manera controlada en los circuitos destinados a mercados que, según señaló, las aceptan, como Estados Unidos o China. El planteo busca adecuar la producción a los requisitos de cada comprador y mejorar la eficiencia con la que se abastecen los destinos de gran volumen.
Al analizar la inserción internacional, también valoró la apertura de Japón, aunque puso el acento en su significado sanitario antes que en las ventas que pueda generar de inmediato. Según su evaluación, el arancel del 38% limita el atractivo comercial inicial de ese mercado, pero el acceso constituye una “credencial de confiabilidad” para el Senasa y para la Argentina frente al resto del mundo.
De Achaval encuentra en el norte argentino condiciones favorables para desarrollar una ganadería de mayor eficiencia. Las inversiones en genética y en implantación de pasturas, junto con la cercanía de frigoríficos habilitados para exportar, están modificando el escenario productivo de la región. En su análisis, esa combinación contribuye a mejorar la calidad final de la carne y reduce el desgaste biológico que sufren los animales cuando deben recorrer largas distancias hasta las plantas. Sin embargo, considera que consolidar esos avances también exige cambios en la conducción de las empresas: planteó la necesidad de un recambio generacional que lleve la toma de decisiones hacia una camada más dinámica y dispuesta a priorizar la productividad.
Estos temas formarán parte de su participación en el próximo Congreso Federal Ganadero “Quo vadis, ganadería”, organizado por Rosgan. De Achaval integrará el panel “Feedloteros: la revolución del engorde”, junto con Fernando Storni, de la Cámara Argentina de Feedlot (CAF), y Alessandro Radici, de SerBeef. La presentación estará incluida en el bloque de cierre de la jornada, “¿Hacia dónde va la ganadería argentina?”, donde la eficiencia productiva y la orientación comercial serán parte del debate sobre el futuro de la actividad.
La información del encuentro está disponible en congresofederalganadero.com.ar.

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