
En el primer trimestre de 2026, las exportaciones industriales cayeron 16,3% en valor y 7,6% en peso neto. En contraste, las exportaciones de origen agropecuario crecieron un 9,8% en volumen y un 17,1% en valor.
Las exportaciones de manufacturas de origen industrial (MOI) de la provincia de Santa Fe cerraron el primer trimestre de 2026 con caídas acumuladas, mientras que las exportaciones de manufacturas de origen agropecuario (MOA) muestran valores positivos, según se desprende del último informe del Monitor del Sector Industrial elaborado por el Centro de Estudios DEMOS.
En el primer trimestre del año, la competitividad externa de la industria santafesina exhibió un perfil dual. Las exportaciones de manufacturas de origen industrial (MOI) acumularon entre enero y marzo una caída del 16,3% en valor y del 7,6% en peso neto, con retrocesos en productos químicos, metales comunes, cueros, maquinarias y equipos, autopartes y material de transporte terrestre.
Las ventas industriales al exterior se ubicaron en valores significativamente inferiores a los registrados en años previos. Luego de haber promediado niveles superiores a los 250-300 millones de dólares mensuales, en la actualidad se mantienen en torno a los 150 millones, con episodios recientes de mayor debilidad.
La dinámica de corto plazo refuerza este diagnóstico. La fuerte caída registrada en el cierre de 2025 —con descensos interanuales cercanos al 35%— no muestra señales claras de reversión en los primeros meses de 2026, lo que indica una persistente debilidad en la inserción externa del sector industrial.
En términos relativos, la pérdida de participación de las MOI resulta aún más significativa. Su peso dentro del total exportado se ubica en torno al 8%, muy por debajo de los niveles cercanos al 15% observados en años anteriores, lo que consolida una tendencia descendente que afecta en forma directa a un sector que tiene como principales características el agregado de valor y la generación de puestos de trabajo de calidad.
El campo lidera las exportaciones
En contraste, las exportaciones de manufacturas de origen agropecuario (MOA) tuvieron un desempeño positivo en el primer trimestre de 2026: crecieron un 9,8% en volumen y un 17,1% en valor, impulsadas por aceite de girasol, carne bovina, harina de soja, productos de molinería, lácteos y miel. Esta dinámica confirma que el complejo agroindustrial continúa liderando el desempeño exportador de la provincia de Santa Fe.
No obstante, incluso en este segmento, la dinámica reciente muestra cierta moderación hacia el inicio de 2026, en línea con la desaceleración de la molienda y el agotamiento del impulso asociado a la normalización de la actividad posterior a la sequía.
En conjunto, los indicadores muestran que la agroindustria continúa sosteniendo niveles de actividad, aunque con una capacidad cada vez más limitada para traccionar el conjunto de la economía.
Desde DEMOS advirtieron que las proyecciones para la próxima campaña anticipan un nuevo récord exportador, pero alertaron sobre el riesgo de profundizar un patrón de crecimiento basado en la venta de materias primas. “El desafío no es solo exportar más, sino agregar valor, generar empleo y fortalecer los eslabones industriales vinculados a la producción agropecuaria. De lo contrario, podríamos consolidar una matriz productiva cada vez más primarizada”, señaló la economista Florencia Camusso del Centro de Estudios DEMOS.

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