
El indicador elaborado por la Cámara Argentina de Inmobiliarias Rurales subió 4,43 puntos frente a julio. Las consultas y visitas a establecimientos mantienen una tendencia positiva, aunque volvió a ampliarse la brecha entre los valores pretendidos por vendedores y compradores. Los campos ganaderos siguen despertando interés al calor de los mejores precios de la hacienda.
La actividad del mercado inmobiliario rural argentino volvió a mostrar una moderada recuperación durante agosto. El Índice de Actividad del Mercado Inmobiliario Rural (InCAIR), elaborado por la Cámara Argentina de Inmobiliarias Rurales (CAIR), se ubicó en 50 puntos, con una mejora de 4,43 puntos respecto del mes anterior.
El movimiento confirma una tendencia levemente ascendente que se viene observando a lo largo de 2026, aunque desde la entidad remarcaron que todavía persisten factores que dificultan el cierre de operaciones.
El InCAIR no mide el precio de los campos ni funciona como referencia de sus valores. Su objetivo es reflejar el nivel de actividad existente en el mercado inmobiliario rural de todo el país.
El indicador comenzó a elaborarse en noviembre de 2013 y reúne diferentes variables relacionadas con la dinámica comercial del sector.
Entre ellas se encuentran los resultados de la encuesta mensual realizada entre socios de CAIR de distintas regiones del país, la cantidad de propiedades rurales ofrecidas en venta o alquiler en medios gráficos de alcance nacional, el número de anunciantes presentes en la página web de la Cámara y las operaciones concretadas durante el período analizado.
También se tienen en cuenta las búsquedas y consultas de potenciales inversores realizadas a través de la web de CAIR y la cantidad de avisos comerciales registrados en las principales plazas inmobiliarias del interior.
Más consultas, pero dificultades para acordar valores
Uno de los aspectos destacados del informe de agosto es que las consultas y las visitas a campos mantienen una evolución ligeramente positiva.
Sin embargo, esa mayor actividad todavía no se traduce necesariamente en una cantidad equivalente de operaciones cerradas.
De acuerdo con CAIR, volvió a ampliarse la diferencia entre las expectativas económicas de quienes ofrecen establecimientos y los valores que los potenciales compradores están dispuestos a pagar.
Esa brecha continúa siendo uno de los principales condicionantes del mercado.
En buena parte de las negociaciones, los compradores no convalidan los precios pretendidos por los propietarios, lo que prolonga los tiempos de negociación y dificulta la concreción de algunas operaciones.
Los campos ganaderos mantienen el interés
Dentro del mercado rural, los establecimientos vinculados con la producción ganadera continúan generando un nivel importante de consultas.
Según el relevamiento, la evolución de los precios de la hacienda está contribuyendo a sostener el interés de inversores y productores por este tipo de campos.
El dato aparece como uno de los elementos que explican el crecimiento gradual de la actividad registrado durante los últimos meses.
Con 50 puntos en agosto, el InCAIR mantiene así una trayectoria moderadamente positiva durante 2026, aunque la distancia entre las expectativas de vendedores y compradores continúa condicionando la recuperación del mercado y el ritmo de concreción de operaciones.

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