25 de septiembre de 2026

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Obras y prevención en la cuenca del Salado: la Provincia presentó su plan para la Subregión C

a Provincia presentó obras hidráulicas, desagües, limpieza de canales y monitoreo para reducir el riesgo de inundaciones en la Subregión C del río Salado.

En un encuentro realizado en Carhué, el Ministerio de Infraestructura bonaerense repasó obras hidráulicas, planes de desagües y trabajos de mantenimiento en una zona atravesada por la acumulación de agua y la amenaza de nuevos eventos extremos. Guaminí, Adolfo Alsina y Coronel Suárez concentran algunas de las principales intervenciones.

La situación hídrica volvió a reunir en una misma mesa a funcionarios provinciales, municipios, productores y entidades del interior bonaerense. En Carhué, el ministro de Infraestructura y Servicios Públicos de la provincia de Buenos Aires, Gabriel Katopodis, encabezó un encuentro de la Subregión C del Comité de Cuenca del río Salado en el que se presentaron las obras, proyectos y medidas previstas para reducir el riesgo de inundaciones y mejorar la capacidad de respuesta frente a escenarios climáticos cada vez más exigentes.

El planteo provincial combina infraestructura hidráulica, planificación de desagües, limpieza de cursos de agua y sistemas de monitoreo. La estrategia forma parte del Plan de Gestión del Riesgo frente al Cambio Climático y, según la documentación presentada, responde a un escenario de alta acumulación hídrica y de posibles extremos asociados al fenómeno de El Niño.

Más allá de la coyuntura, el problema obliga a mirar una región especialmente compleja desde el punto de vista hídrico. La Subregión C está vinculada al sistema de Lagunas Encadenadas del Oeste, integrado por Alsina, Cochicó, Del Monte, Del Venado y Epecuén. Se trata de una región endorreica, sin salida al mar, que recibe aportes de distintos arroyos y cursos de agua y cuyo funcionamiento depende, en gran medida, de la regulación y mantenimiento de toda esa red.

Guaminí, uno de los puntos centrales

Uno de los trabajos más avanzados es el reacondicionamiento del terraplén de defensa y de la estación de bombeo de Guaminí. El informe técnico señala una inversión de $4.675,1 millones, un avance físico del 95% y una finalización estimada para noviembre de 2026. La intervención contempla reconstrucción de reservorios, estructuras de protección, movimiento de suelos, alteo de caminos y la construcción de dos vertederos de alivio.

La finalidad es reforzar el sistema frente a lluvias intensas e incluso ante eventuales cortes de energía, una cuestión sensible en localidades donde unas pocas horas de precipitaciones extraordinarias pueden alterar por completo el funcionamiento de los desagües.

La Provincia informó además que Guaminí dispone de seis bombas para extraer excedentes hídricos. Adolfo Alsina cuenta con otras tres, mientras que la Dirección Provincial de Hidráulica administra 22 equipos adicionales para atender situaciones de emergencia en distintos puntos.

Carhué y el arroyo Pigüé

En Adolfo Alsina ya finalizó la restitución del terraplén de defensa de Carhué. El proyecto demandó, de acuerdo con el dossier oficial, una inversión de $3.500,7 millones e incluyó la reubicación de un tramo de 3.450 metros a una cota considerada de seguridad hidráulica.

También concluyó la limpieza del desvío del arroyo Pigüé hacia el arroyo Venado. Allí se adecuaron 19 kilómetros de canal, con capacidad de conducción de 10 metros cúbicos por segundo, para derivar agua hacia la laguna Del Monte. La inversión consignada alcanza los $1.294,1 millones.

En Coronel Suárez, en tanto, continúa la limpieza del arroyo Sauce Corto. La intervención abarca 24 kilómetros entre las rutas provinciales 67 y 85 y presentaba, al momento del informe, un avance físico del 40%, con finalización estimada para enero de 2027.

Los desagües urbanos también entran en la planificación

El programa no se limita a grandes terraplenes o canales. Una segunda línea de trabajo comprende los Planes Directores de Desagües Pluviales, financiados por el Consejo Federal de Inversiones.

Son estudios técnicos que buscan dejar diseñados proyectos ejecutivos para prevenir inundaciones y reducir anegamientos en zonas urbanas. En la Subregión C existen iniciativas para Coronel Suárez, Salliqueló y Adolfo Alsina, todas en diferentes etapas administrativas o técnicas.

A esto se agrega el sistema de “horas máquina”, mediante el cual se contrata maquinaria para limpieza, adecuación y saneamiento de canales y cursos de agua. Las intervenciones son solicitadas por los municipios y posteriormente evaluadas y supervisadas por los equipos de la Dirección Provincial de Hidráulica.

Hay trabajos finalizados, en ejecución o previstos en General La Madrid, Saavedra, Guaminí, Adolfo Alsina y Daireaux.

Una región que ya mostró hasta dónde puede llegar el agua

El contexto explica buena parte de la urgencia. Según el dossier presentado por la Provincia, durante marzo de 2025 se registraron en sectores de la cuenca acumulados superiores a 400 milímetros. En Guaminí llegaron a registrarse 280 milímetros en un día, 420 durante una semana y 482 en todo el mes.

Esos antecedentes vuelven especialmente sensibles a los sistemas productivos. Cuando el agua permanece sobre los campos no solamente se comprometen cultivos y pasturas: también aparecen dificultades para sacar hacienda, transportar granos, acceder a establecimientos, mantener caminos rurales y sostener la actividad cotidiana de pueblos vinculados directamente con el agro.

Por eso, para el sector productivo, el debate alrededor de la cuenca no pasa únicamente por la cantidad de milímetros que puedan caer, sino por la capacidad de los sistemas hidráulicos para administrar esos excedentes.

Más estaciones para saber qué está ocurriendo

Otro capítulo del programa apunta al monitoreo. El Sistema Inteligente de Monitoreo para la Prevención y Análisis del Riesgo Hidrometeorológico, SIMPARH, proyecta 11 estaciones automáticas para esta cuenca entre equipos ya instalados, en proceso de instalación y previstos.

Tres limnígrafos ya se encuentran instalados en los arroyos Venado, Guaminí y Cura Malal Grande; cuatro estaciones se encuentran en proceso y otras cuatro fueron proyectadas. A ello se agregan 55 puntos pertenecientes a la Red Hidrométrica Provincial distribuidos en seis municipios.

La información adquiere valor cuando permite anticipar. Frente a cuencas amplias y conectadas, conocer niveles, lluvias y evolución de los cursos de agua puede dar tiempo para tomar decisiones antes de que el problema llegue a un establecimiento, un camino o un casco urbano.

El Comité de Cuenca como ámbito de discusión

En la reunión participaron representantes de Adolfo Alsina, Coronel Pringles, Salliqueló, Daireaux, Bolívar, General La Madrid y Guaminí, junto con CARBAP, las sociedades rurales de Guaminí y Daireaux, productores agropecuarios, cooperativas, integrantes del sector turístico y representantes de la sociedad civil.

Katopodis sostuvo durante el encuentro que el objetivo provincial es fortalecer y normalizar los comités de cuenca como ámbitos en los que municipios y sectores involucrados puedan fijar prioridades y coordinar decisiones. Esa posición corresponde a la exposición del ministro y constituye el enfoque expresado por el Gobierno provincial sobre la gestión de estas obras.

La discusión adquiere una dimensión particular en una de las principales regiones agropecuarias bonaerenses. Allí, canales, terraplenes, bombas y estaciones de monitoreo dejan de ser únicamente infraestructura: condicionan la posibilidad de producir, circular y permanecer en el territorio cuando llegan los excesos de agua.

El desafío será que las obras anunciadas, las que están en ejecución y las todavía proyectadas puedan traducirse en capacidad real de respuesta antes de que una nueva emergencia vuelva a poner a prueba a la cuenca.