
El informe de agosto mostró un escenario ajustado para el maíz estadounidense, una oferta más holgada de soja y cambios menores en trigo. Para la Argentina, el organismo mantuvo en 63 millones de toneladas la producción de maíz, elevó sus exportaciones y redujo a 49,5 millones la cosecha de soja.
El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos publicó su informe mensual de agosto sobre oferta y demanda mundial de granos, con cifras que provocaron una reacción positiva en los precios de Chicago. El dato más relevante estuvo en el maíz, donde el organismo proyectó existencias estadounidenses sensiblemente inferiores a las calculadas en julio y también por debajo de lo esperado por los operadores.
Para la campaña 2025/26, el USDA redujo el stock final de maíz de Estados Unidos de 51,31 a 49,40 millones de toneladas. La cifra sorprendió al mercado, que esperaba un remanente cercano a los 50,78 millones.
La señal fue todavía más clara en el balance de la campaña 2026/27. Aunque el organismo elevó levemente la estimación de producción estadounidense, de 406,42 a 406,75 millones de toneladas, recortó las existencias finales de 45,46 a 41,98 millones. Los privados habían proyectado un stock de 43,82 millones.
Esto significa que, pese a la enorme cosecha prevista, el USDA espera que la demanda absorba una proporción mayor de la producción. Esa combinación fue interpretada inicialmente como favorable para los precios.
Más exportaciones de maíz para la Argentina
En el caso argentino, el USDA mantuvo en 63 millones de toneladas su cálculo sobre la cosecha de maíz 2025/26, pero elevó las exportaciones de 43 a 45 millones.
Se trata de una proyección considerablemente elevada que debe ser presentada como una estimación del organismo estadounidense y no como una cifra consensuada por las entidades técnicas y comerciales argentinas.
Para Brasil, el USDA incrementó su estimación de producción de maíz de 138 a 140 millones de toneladas. De esta manera, la mayor disponibilidad sudamericana aparece como uno de los factores que podrían limitar una recuperación más firme de los precios internacionales, aunque el recorte de los stocks estadounidenses ofrece un contrapeso importante.
Más soja estadounidense y menor cosecha argentina
El informe dejó una lectura más ambigua para la soja. En la campaña 2025/26, el USDA redujo las existencias finales de Estados Unidos de 8,98 a 8,85 millones de toneladas, un volumen algo superior a los 8,74 millones previstos por los operadores.
Al mismo tiempo, elevó la cosecha brasileña de 180 a 180,5 millones de toneladas y redujo la producción argentina de 50 a 49,5 millones.
Para el ciclo 2026/27, el organismo aumentó su estimación sobre la nueva cosecha estadounidense de 121,79 a 122,99 millones de toneladas. El volumen quedó por encima de los 121,71 millones esperados por el mercado.
Ese aumento se trasladó a las existencias finales, que fueron elevadas de 8,44 a 8,71 millones de toneladas, frente a los 8,27 millones calculados por los privados. Las importaciones de China, principal comprador mundial, permanecieron sin cambios en 115 millones de toneladas.
El escenario sojero combina, por lo tanto, señales contrapuestas. La reducción de la producción argentina y del stock estadounidense de la campaña anterior ofrece cierto respaldo, pero la mayor cosecha proyectada para Estados Unidos y el crecimiento de las existencias 2026/27 podrían limitar el margen para una recuperación sostenida de las cotizaciones.
Ajustes menores en trigo
En trigo, los cambios fueron más moderados. El USDA redujo la producción estadounidense 2026/27 de 41,81 a 41,66 millones de toneladas, contra los 41,50 millones previstos por los operadores.
También recortó las existencias finales de 19,66 a 19,51 millones de toneladas, prácticamente en línea con los 19,46 millones esperados por el mercado.
En los minutos posteriores a la publicación, los contratos con vencimiento en septiembre registraron subas aproximadas de 2,48 dólares por tonelada en soja y de 5,41 dólares en maíz. El trigo avanzó cerca de 7,07 dólares por tonelada en Chicago y 9,09 dólares en Kansas.
La primera conclusión del informe es que el maíz resultó el producto más favorecido. El fuerte recorte de los stocks estadounidenses sorprendió a los operadores y mejoró el tono del mercado. Para la soja, en cambio, el balance fue más neutral, mientras que el trigo recibió un respaldo moderado por los ajustes en la producción y las existencias de Estados Unidos.

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